El tiempo pasa tan rápido que no nos damos cuenta que muchos de nuestros gustos y preferencias están cambiando.Estos gustos y preferencias incluyen a nuestros sentimientos en el momento de elegir a la persona indicada, la cual será nuestra pareja. Claro que también influye mucho lo que nos ha tocado vivir.
Recuerdo que cuando apenas era una adolescente me atraían los chicos de rostro bonito, eso me duro hasta que acabe el colegio y me di cuenta que necesariamente ese rostro bonito debía ser acompañado por alguna habilidad, intelectual o deportiva.
Luego uno se da cuenta que no solo es la belleza externa y la inteligencia o alguna habilidad en especial, es también la química, el ser afines.
Por lo general las personas afines son aquellas opuestas a nosotras, por ejemplo si soy una chica risueña o muy alegre por algún extraño motivo biológico buscare un chico un poco más serio. Otro ejemplo si soy una chica muy tímida, me sentiré mejor si mi pareja es social y extrovertido, quizá me sienta más segura así que con otro tipo de chico.
Ocurren casos que adelantan etapas perdiendo asi momnetos que en el futuro quiza no se puedan recuperr. Esto hace que la mujer madure un poco, en ocasiones no pasa esto. Es aquí donde todo empezara a ser dificultoso ya que una pareja joven aún no está preparada para afrontar el mundo con un hijo, debido a la falta de disernimiento, analisis, etx entre otras cosas.
No dejemos de lado las parejas que saben afrontar estas situaciones y simplemente trabajan juntos para salir adelante, se apoyan de manera adecuada y estas son aquellas personas que luego veremos juntas con los cabellos grises, acompañándose hasta el fin sus días. Suerte chicas y recuerden "no adelanten etapas de sus vida".
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